En muchas ocasiones, y con razón, he leído quejas sobre lo injusto de las prohibiciones o restricciones a la hora de buscar minerales. Y en otras tantas reproches por la falta de civismo de algunos mal llamados aficionados que bien por dinero o por avaricia arrasan los yacimientos por donde pasan. La verdad es que ambos temas están relacionados y lamentablemente creo que todo va a peor, para desgracia de las nuevas generaciones, que van a pagar los desmanes de otros.
No me gusta dar lecciones, cada uno sabrá lo que tiene que hacer, pero hay conductas que ciertamente hay que denunciar. Por el bien de nuestra afición. Y valga como ejemplo lo que recientemente ha sucedido en el afloramiento de malaquitas de Peñas Blancas. Una campa con zona de rocas, junto a una pista montañera, donde a menudo pasta ganado. Incluso a veces la zona está protegida por un pastor eléctrico para que el ganado no salga. En una montonera de rocas y las zonas cercanas salían las malaquitas. Tanto cuando localicé el lugar, como cuando lo he visitado en compañía de mis compañeros, o incluso cuando hemos compartido el lugar con algún aficionado, siempre hemos tenido cuidado en dejarlo todo como estaba. Tapando los pequeños agujeros, sin hacer grandes trabajos, solo lo que afloraba en superficie. Y así durante años, como bien sabrán muchos aficionados de nuestra zona.
Pues bien, un buen amigo que ha pasado hoy por la zona, me ha mandado el vídeo que podéis ver. Algún o algunos impresentables, no se puede calificarlos de otra manera, han dejado aquello hecho una pena, con enormes socavones, sin tapar y dejando una imagen lamentable que lo único que va a traer es que el propietario del terreno denuncie a cualquiera que se acerque por allí por el evidente peligro que esos agujeros suponen para sus animales. Sinceramente sería lo normal. Quien ha hecho semejante estropicio ni es un aficionado a los minerales, ni un amante de la naturaleza, ni nada parecido. Una auténtica verguenza que nos ha amargado este inicio de año.
¡Qué triste! Para siempre ha sido un lugar muy especial, muchos años de montaña por aquella zona. Está visto que las redes y la difusión indiscriminada de los yacimientos sólo es para mal.
ResponderEliminarEfectivamente, se hace con la intención de ayudar a los que empiezan, como nos ayudaron a nosotros, pero está visto que el resultado es bien distinto. Lo malo es que todos salimos perdiendo por este tipo de actitudes. Un saludo
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