sábado, 15 de octubre de 2016

Compartiendo experiencias: preparando la salida.

Para los que tenemos lugares para ir a buscar minerales, como quien dice a tiro de piedra, parece que no debería ser necesario planificar demasiado las salidas al campo, pero es un error que nos puede dar algún disgustillo que otro.

Es cierto que en la mayoría de los casos se trata de lugares ya visitados, o zonas que hemos recorrido en otras ocasiones, pero nunca debemos olvidar que se trata de salidas al monte, y por el Norte las cosas pueden torcerse rápidamente.

La niebla o el mal tiempo son factores que deberemos tener en cuenta, por lo que se hace imprescindible consultar la predicción meteorológica antes de salir de casa.

Si el tiempo acompaña, o al menos no es una temeridad salir al monte (los avisos están para algo y son como las banderas de las playas, de obligado cumplimiento), debemos salir con el equipo adecuado, por mucho que estemos en verano y nos apetezca lucir pierna y llevar chanclas. Por eso SIEMPRE hay que llevar una mochila a la espalda, y no solo para llevar el martillo y el cincel.

Hay cosas que nunca deben faltar, lo mismo si vamos en busca de minerales, que si vamos a subir al monte. Ahí va una pequeña lista:

  • Agua: una cantimplora es imprescindible, aunque salgamos para un paseo de una hora.
  • Comida: tampoco hace falta un menú completo, pero unos frutos secos o algo similar serán muy útiles si nos entra una "pájara". Para salidas largas, el bocata es el rey.
  • Ante la duda, un chubasquero o similar.
  • Navaja, mechero, pañuelos de papel.
  • Botiquín: en el coche uno completo. en la mochila al menos tiritas o similares.
  • Móvil: sí, estamos en el monte y no mandando WhatsApps, pero un móvil cargado a tope es imprescindible ante cualquier emergencia.

Junto a esto hay cosas más opcionales, Por ejemplo, nosotros siempre llevamos una cachaba con buena punta de acero. Perros y vacas sueltas nos pueden dar un susto, y una ayuda nunca viene mal. Además de que nos sirve de apoyo en las subidas y bajadas.

Además de tener la mochila preparada, es conveniente habernos documentado sobre la zona a visitar, tanto entorno, como minerales que podemos encontrar. También es necesario saber si hay alguna restricción legal o de otro tipo. No vaya a ser que nos presentemos en un parque natural o similar, armados con martillo y cincel.

Y ya por último algunos consejos de puro sentido común, pero que no siempre tenemos en cuenta:

  • Si es posible no ir solo, y si somos lobos solitarios o nos ha dado la ventolera el domingo a media tarde, al menos comunicar a dónde vamos, incluso mejor escribirlo en un papel, porque muchas veces a nosotros nos parece un lugar evidente pero tenemos que tener en cuenta que puede que los demás no tienen ni idea de dónde se encuentra dicho lugar.
  • Una cosa es ir al monte o similar, y otra muy diferente ir a una mina de interior. Ahí en grupo sí o sí, con gente experta y buena conocedora del lugar. Esto ya son palabras mayores y hay que extremar la prudencia. Claro que es un veneno, y el que lo prueba se engancha, qué le vamos a hacer.
  • Hay que reconocer las limitaciones propias, sobre todo de resistencia física. Sí, a veces es duro de reconocer, pero el tiempo pasa y hay cosas que antes hacíamos en una hora y ahora... esto incluye a los padres que creen que Thor a su lado es un aficionado en cuanto dar martillazos se trata.
  • Nunca hay que correr riesgos innecesarios, por mucho que algo brille allí, en el borde de aquella cornisa...
  • Y lo más importante:

¡¡NINGUNA PIEZA MERECE LA PENA SI SUPONE UN RIESGO!!


Evidentemente nos habremos dejado un montón de cosas, así que, como siempre, admitimos sugerencias. ¡Muchas gracias a tod@s!



ENTRADAS RELACIONADAS:

Compartiendo experiencias: El equipo

domingo, 9 de octubre de 2016

Hidrocincita y Smithsonita. Minas de La Florida-El Soplao.

Smithsonita e Hidrocincita de las minas de La Florida Celis Cantabria


El pasado septiembre fuimos con la familia de excursión por Cantabria. Tras una mañana de playa en Liencres, nos dirigimos a Celis, a visitar la famosa Cueva de El Soplao. Habíamos estado hace años, pero cualquier excusa es buena para volver a observar las alucinantes estalactitas excéntricas de esta mina-cueva.
Realizada la visita guiada, dimos un paseo por las pistas cercanas a la carretera y que llevan a las escombreras y a los restos mineros de la minas de La Florida. Mi padre de repente se agacha.
¿Un zapato desatado?, ¿una moneda perdida? No, una piedra polvorienta con algo blanco.
Por si acaso se la metió en el bolsillo (el pantalón sufrió las consecuencias), y por una vez tuvo suerte. No era un piedrolo lleno de polvo y barro, sino que al lavarla resultó ser una pieza bastante chula. Y más cuando le sacudió un cincelazo en el balcón para reducirla y se abrió una geodilla en la parte trasera, con unas bolitas blancas espectaculares que resultaron ser hidrocincita sobre dolomita. 

Hidrocincita Smithsonita La Florida El Soplao Cantabria

Hidrocincita  Smithsonita El Soplao 

Minas de la Florida CelisCantabria.


Hidrocincita Smithsonita La Florida El Soplao
Hidrocincita y Smithsonita. 6x6 cm.
El Soplao. Minas de la Florida. Celis.
Cantabria.

Dolomita Hidrocincita El Soplao La Florida Cantabria
Hidrocincita, Dolomita,
El Soplao, Minas de la Florida, Celis.
Cantabria


Dolomita Hidrocincita El Soplao minas de La Florida
Hidrocincita y Dolomita. El Soplao. Minas de la Florida. Celis. Cantabria.

Hidrocincita  Dolomita El Soplao 

Minas de la Florida Celis Cantabria



El Soplao minas de La Florida
Escombreras encima de la entrada
del tren turístico al Soplao.